El pedo real de las “alucinaciones” en producción
“Alucinación” ya está tan gastada que no diagnostica nada. Aquí hablamos de dos fallas concretas, medibles, que le pasan a cualquier agente que escribe código o toma acciones — y de por qué revisar “a ojo” no escala.
Falla 1: afirma algo que no pasó
Termina y te dice: “creé auth.py, importé bcrypt, y las pruebas pasan.” Tres cosas checables. Ninguna es verdad solo porque suena segura. La forma barata de enterarte es que truenen en prod tres días después. La forma correcta: medir cada afirmación en el momento — ¿existe el archivo? ¿se usa el import? ¿corrió el test? — y marcar verified o contradicted antes de que le creas.
Eso hace np_verify_response. No es una segunda IA opinando: es re-medición.
Falla 2: el código apunta a algo que nunca existió
Patrón típico: usa una función, clase o import que nunca definió. No es error de sintaxis (eso lo cacha el intérprete). Es una referencia fantasma que parece válida hasta que se ejecuta esa rama — a veces mucho después de que ya “revisaste” por encima. El análisis estático la encuentra con línea exacta, sin correr nada.
Por qué a mano no escala
Un developer puede cacharlo una o dos veces. No la vez 40, en un archivo que no escribió, un día que confía porque las otras 39 salieron bien. El vector real no es la falla suelta: es cuando dejas de revisar porque “normalmente jala”.
Cuando deja de ser molestia y se vuelve riesgo de lana
Si programas solo, un invento de código es un bug de review o CI. Si tu agente mete la cuchara en pagos — autoriza, concilia, SPEI, datos financieros — una frase no checada (“la cuenta destino ya validó”) que resulta falsa no es un bug: es dinero moviéndose sobre una premisa que nadie confirmó. En LATAM los agentes llegan a pagos más rápido que la vigilancia. Esa brecha es el pedo que resolvemos — no el meme de “la IA a veces se equivoca”.
Auditar esto en serio
No es un checklist de una vez al mes. Es la misma disciplina en tres momentos: antes del prompt, después de la respuesta, y sobre el código que queda. Cada uno cacha una falla distinta. Ninguno sustituye a los otros dos.